lunes, 28 de abril de 2014

Día del Libro: Desahogados

Hace una semana, el 23 de febrero, celebrábamos uno de los días más emblemáticos de Cataluña: Sant Jordi. Festividad también conocida como 'Día del Libro' que se ha exportado al resto de España y en la que es habitual regalar una rosa y un libro. Ese día florecen los stand repletos de libros y de autores por las calles más transitadas de las ciudades y los actos en conmemoración de este buque insignia de la cultura se multiplican por miles en todo tipo de establecimientos. 

En Madrid, aunque se trate del 'Día del Libro', se viene celebrando desde hace nueve años 'La Noche de los Libros', no sabemos si por rivalidad y diferenciación con Cataluña o por querer arrebatarle a Nueva York el conocido lema de "la ciudad que nunca duerme", pues todo acto de celebración en la capital se ha convertido en 'La Noche de...'. La cuestión es que los actos se celebraron a lo largo de todo el día 23 en multitud de centros culturales, museos, escuelas, librerías y calles. Y aunque la celebración fuera por el libro, muchos de estos actos no tenían nada que ver con él, sino con la promoción de la cultura en general. 

Una cultura por la que cada vez se apuesta menos a largo plazo, pero de la que ese día se abandera toda personalidad que se precie. Se olvidan los informes PISA y los presupuestos para, por un día, aunarnos como el país más cultural. Los escritores hacen carrera por toda España y se dejan las muñecas firmando, pues ese día sí son gente de bien. Y los ciudadanos nos ponemos como propósito leernos hasta a el divino Quijote si es preciso. 

Todo un alarde de sin sentido que o se trata de un mecanismo de marketing o es que nos sentimos tan culpables de no leer, no ir al cine, a los museos, a los teatros y por ello creamos un día específico en el que desahogarnos y hasta el año que viene. Quizás el marketing, buen buscador de necesidades, ha sabido detectar estos sentimientos de culpabilidad y los ha explotado para que todos nos sintamos liberados y la economía siga fluyendo. 

martes, 22 de abril de 2014

El Museo Arqueológico Nacional vuelve a lo grande

El Museo Arqueológico Nacional ha vuelto a abrir sus puertas después de más de seis años cerrado por obras. Lo ha hecho con un éxito absoluto. La coincidencia con las vacaciones de Semana Santa y la entrada gratuita durante los primeros 20 días han hecho que se produzcan colas de hasta hora y media para poder acceder. Se estima que la afluencia ha superado las 100.000 personas.

La espera ha merecido la pena porque el resultado es fabuloso. Bajo las tres plantas de un edificio espectacular, se exponen multitud de colecciones distribuidas en cuarenta salas que suponen un recorrido a través de nuestra historia, desde la Prehistoria al siglo XIX. La dama de Elche, no exenta de polémica, es sin duda la gran estrella del museo. Está situada en la segunda planta y la fotografía junto a ella parece obligatoria, motivo por el cual siempre está acompañada de una seguridad que no permite ni rozar el cristal.

Este buen resultado es en gran medida posible al avance tecnológico que experimentamos a un ritmo vertiginoso. Este ha permitido una profunda limpieza de los materiales, una visita rica en experiencias gracias a la buena visión que ofrece la iluminación, los expositores y las réplicas que se pueden palpar, así como un paseo mucho dinámico gracias al constante  acompañamiento de medios audiovisuales.

La eliminación de las barreras a la accesibilidad es otro de los fuertes de la reapertura, gracias también a la tecnología. En este sentido se han eliminado las barreras arquitectónicas, se han instalado estaciones táctiles a lo largo de todo el recorrido y se han incorporado guías multimedia con subtitulado y pantallas con el lenguaje de signos. Además, ya no es necesaria la tradicional guía física y pesada que venden a la entrada, pues se ha creado una aplicación para smartphones  que te guiará por toda la exposición y te informará auditivamente de todo lo que necesites.


Con todos estos puntos, la visita al museo se convierte en una auténtica experiencia que elimina barreras para acceder a la cultura. Para todos aquellos que no han tenido la oportunidad de ir estos días, este martes 22 vuelve a abrirse, aunque ahora sí, cobrando entrada. El precio general es de 3 euros y el reducido de 1,50, aunque continuará siendo gratuito los sábados por la tarde y los domingos por la mañana.

martes, 8 de abril de 2014

El cine, la fotografía y su eterno amor

El cine supuso una revolución sin precedentes en la historia de la cultura, pues en gran medida fue quien la democratizó. Ya en el siglo XV encontramos el primer antecedente con la famosa linterna mágica. Después se pasará por el zoótropo, el praxinoscopio, el kinetoscopio y otros tantos juegos ópticos hasta llegar finalmente a 1895, cuando los hermanos Lumiere presentan en París el cine que hoy conocemos. 

Su surgimiento es posible entonces gracias a factores sociales, políticos y demográficos que lo favorecían, pero sobretodo por el gran atractivo que suponía. Todo ello es posible gracias a la fotografía, pues ¿que no es el cine sino la imagen en movimiento?. Con ello, el enamoramiento entre la fotografía y el cine quedará para la eternidad. 

Esta relación puede verse como nunca hasta ahora en la Sala Canal de Isabel II (C/Santa Engracia, 125 – Madrid). Allí Magnum Photos, la prestigiosa agencia internacional de fotografía, realiza una exposición inédita con las imágenes tomadas durante los rodajes de las películas más taquilleras de los años 50, 60 y 70 que titula "La cámara indiscreta. Tesoros cinematográficos de Magnum Photos". 

En ella podemos ver detalles de cómo se grabaron secuencias tan míticas como la de Marilyn Monroe y su vestido al viento por el aire del undreground en "La tentación vive arriba" o tan impactantes como la de Orson Welles peleando en las aguas de Canarias por sobrevivir en "Moby Dick". Pero más allá de las imágenes tomadas durante la grabaciones de películas tan importantes como "El Planeta de los Simios", "Lo importante es amar" o "Encadenados", entre otras, nos muestra las bambalinas del rodaje. Imágenes tomadas a Charlie Chaplin o Elizabeth Taylor durante la preparación de las secuencias y sin que se dieran cuenta. 

Magnum se metió de forma sigilosa en el mundo Hollywood de la mano de Robert Capa, consiguiendo instantáneas que muestran el cine de una forma más profunda y como si estuviéramos durante el rodaje. Podrá verse hasta el 27 de julio, la entrada es gratuita y está abierto de martes a sábado de 11 a 14h y de 17 a 20.30h, y los domingos de 11 a 14h. 

miércoles, 2 de abril de 2014

Entrevista a Diego López - Director del Museo Canario: "El Gobierno de Canarias ha hecho desaparecer de sus presupuestos las ayudas a todas las instituciones del archipiélago"

El Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria se encuentra situado en el casco histórico de la ciudad, en el conocido barrio de Vegueta. Desde que se fundó en 1879 a iniciativa del Dr. Gregorio Chil y Naranjo ha sido una institución científica y cultural de referencia. Este museo conserva y expone una colección permanente sobre los canarii, aborígenes de la isla de Gran Canaria, además de numerosos materiales arqueológicos procedentes de todas las islas del archipiélago. Su actual director es D. Diego López Díaz, quien se encarga tanto de la dirección como de la administración de la sociedad. 

D. Diego López es Licenciado en Derecho por la Universidad de La Laguna, ha realizado numerosos cursos de Geografía e Historia y se ha formado como perito y profesor mercantil en la Escuela de Comercio de Las Palmas de Gran Canaria. Comenzó su andadura profesional como técnico del Ayuntamiento de LPGC, ha sido letrado del Colegio de Abogados de Las Palmas, Secretario General de la Consejería de Hacienda del Gobierno de Canarias, Gerente de la Universidad de LPGC, Gerente del Centro Atlántico de Arte Moderno y desde 1998 Director-Gerente del Museo Canario. Él nos cuenta cual es la labor de este museo, cómo funciona, que tipo de obras se pueden encontrar y los proyectos que tiene pendientes. Asimismo nos da su opinión acerca de la política cultural de las administraciones públicas. 

PREGUNTA: ¿Cuál es la labor del Museo Canario?
RESPUESTA: La Sociedad Científica El Museo Canario es una asociación científica y cultural, de titularidad privada y con participación pública en su financiación. Su misión es velar por la conservación, estudio, difusión e incremento tanto de sus colecciones de material arqueológico de Gran Canaria como del patrimonio documental canario o de interés para el archipiélago. Sus recursos están al servicio de toda la sociedad a través de un museo de arqueología y de un centro de documentación que incluye biblioteca, hemeroteca y archivo.

P: ¿Qué tipo de obras se pueden encontrar?
R: El Museo Canario dispone de diversos fondos y colecciones, algunos de los cuales se muestran en sus salas y otros –por escasez de los espacios expositivos–  están almacenados, aunque pueden ser consultados previa petición. Los principales son estos:

a) Arqueología de Gran Canaria, constituido por los restos materiales pertenecientes a la población prehistórica e histórica de Gran Canaria, aunque comprende también ejemplares procedentes de otras islas del archipiélago.
b) Arqueología extranjera, integrado por unos 900 objetos procedentes de Europa, Asia, África y Oceanía.
c)   Bellas artes, colección integrada por más de 700 piezas.
d) Ciencias naturales, conformado por cinco colecciones: la de vertebrados, entomológica, malacología, rocas y minerales y paleontológica.
e)  Numismática.
f)  Centro de documentación.

P: ¿Cómo es su funcionamiento? ¿Cómo se accede a las obras y cuál es el criterio expositivo?
R: El Museo Canario está abierto al público, que puede visitar la exposición permanente y las exposiciones temporales, además de, previa solicitud, los materiales no expuestos. La exposición permanente está centrada en arqueología de Gran Canaria y consta de once salas, denominadas así:

-       El hábitat
-       La tecnología lítica
-       La actividad económica y los recursos naturales
-       El mundo mágico religioso y la organización social
-       Manufacturas en pieles y fibras vegetales
-       La conservación del cadáver
-       La antropología física
-       Paleopatologías y mundo funerario
-       La tecnología cerámica
-       La cerámica aborigen de Gran Canaria
-       Pervivencias de la cerámica aborigen

P: ¿Cuál es el futuro del Museo? 
R: La Sociedad Científica El Museo Canario fue constituida, hace 135 años, por un grupo de particulares y continúa siendo una asociación de derecho privado, aunque con vocación de servicio al público. Durante gran parte de su existencia pudo mantenerse con ingresos propios, pero con posterioridad tuvo que recurrir a subvenciones públicas, siendo hoy su financiación mixta.

Hace unos diez años se embarcó en un ambicioso proyecto de ampliación y rehabilitación, del que está muy avanzada la primera fase, aunque desde abril de 2012 han sido suspendidas las obras por el incumplimiento de una subvención destinada a financiarlas a la que se comprometió el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.

Actualmente tiene en venta un edificio de su propiedad, situado fuera de su sede, con la intención de destinar el producto que por él se obtenga a la ejecución de las obras pendientes. La culminación del proyecto en curso, aunque difícil, representaría un cambio sustancial en El Museo y su definitiva modernización.

P: ¿Cómo valora la política cultural de las administración públicas?
R: La política cultural que vienen practicando todas las instituciones públicas se basan en el protagonismo de sus respectivos titulares o responsables, que actúan generalmente a su mayor gloria, sin planificar sus actos con proyectos y programas a largo plazo y condicionados, en la mayoría de los casos, por la duración de sus mandatos y por los calendarios electorales.

Absolutamente todas las subvenciones públicas que recibía El Museo Canario hasta 2008 han sido disminuidas o anuladas. El Gobierno de Canarias ha hecho desaparecer de sus presupuestos las ayudas que otorgaba a más de 30 instituciones de todo el archipiélago, sin distinción alguna. A El Museo Canario le concedía una subvención anual de 255.000 euros, que ya no existe. El Cabildo de Gran Canaria ha rebajada su subvención en un 10 por ciento. El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria lo ha hecho en un 33’3 por ciento.

No obstante, al menos a nivel local, se han mantenido los centros culturales que dependen directamente de corporaciones públicas, así como las estructuras administrativas que los soportan, para seguir sosteniendo el panorama anteriormente descrito en cuanto a su utilización por parte de los cargos públicos de turno.