El Bien de Interés Cultural (BIC) es una figura jurídica de protección del patrimonio histórico español regulada por la Ley 16/1985 de 25 de junio. Según establece la ley, un BIC es cualquier inmueble y objeto mueble de interés artístico, histórico, paleontológico, etnográfico, científico o técnico que haya sido declarado como tal por la administración competente. También puede ser declarado como tal el patrimonio documental y bibliográfico, los yacimientos, zonas arqueológicas, jardines y parques que tengan valor artístico, histórico o antropológico. Para que algo sea declarado como BIC se ha de seguir un procedimiento establecido en dicha ley, siendo el Ministerio de Cultura quien en última instancia toma la decisión.
El Anuario de Estadísticas Culturales 2013 nos aporta la evolución del patrimonio histórico español declarado como Bien de Interés Cultural desde el año 2000 al 2012, lo cual nos permite ver la fotografía de lo que ha ocurrido con nuestra cultura más protegida por categorías y Comunidades Autónomas.
Como es lógico, el patrimonio declarado como BIC ha aumentado a lo largo de los últimos doce años, pero no de forma proporcional entre los bienes muebles e inmbueles. Mientras que el aumento de los bienes inmuebles (monumentos, jardines, zonas arqueológicas...) ha sido del 21,65%, el de los bienes muebles (pinturas, esculturas, mobiliario, instrumentos, libros...) supera el 248%, pasando de 3.870 bienes en 2000 a 13.472 en 2012. El mayor aumento se registra en el año 2011, cuando se inscriben más de 3.000 nuevos bienes muebles.
Las Islas Baleares, con Andalucía muy de cerca, son las que mayor cantidad de bienes inmuebles tienen inscritos como Bien de Interés Cultural. A lo largo de los años todas las Comunidades excepto Asturias, Ceuta y Melilla han aumentado este tipo de patrimonio. Destaca especialmente el número de monumentos, que suponen el 79% de este tipo de bienes, la mayoría de ellos situados en Andalucía. Destaca Madrid al ser la Comunidad con más jardines históricos, Canarias por sitios históricos y Balerares por sus zonas arqueológicas.
Los bienes muebles están aún menos repartidos que los inmuebles, pues Andalucía cuenta el 44% de los mismos seguida de Navarra con el 21% y con muchas Comunidades con prácticamente ninguno, tales como Ceuta, Melilla, La Rioja, Castilla-La Mancha, Aragón o Asturias. Sobretodo destacan las esculturas, pinturas y el mobiliario.
En cuanto a la restauración de los mismo cabe destacar el año 2011 como el de mayor bajada de obras en bienes muebles, en donde especialmente se trabaja con obras de arte y arqueología y estudios científicos. En los bienes inmuebles la atención suele estar puesta en la arquitectura defensiva y las catedrales.
Todos estos datos nos permiten observar como es la situación de nuestros bienes más protegidos y su distribución en la geografía del país, donde Andalucía sale enormemente favorecida mientras que Ceuta y Melilla se llevan, una vez más, la peor parte. Podemos también con ellos hacernos una idea de como va a ser la oferta cultural de las diferentes Comunidades, pues el disponer o no de este tipo de bienes va a estar muy relacionado con las posibilidades de atracción de público.