Hoy me gustaría trasladar un artículo del pasado 22 de abril publicado en
el diario El País sobre Alberto Salcedo, recientemente galardonado con
el Premio Ortega y Gasset de Periodismo. Este colombiano cuenta como fue su
trayectoria hasta que se convirtió en periodista y confiesa que su gran
referente fue Gabriel García Marquez. Para Salcedo "la crónica ha estado
estigmatizada como si la ficción fuera mejor" y considera que García
Márquez “ha ayudado a vender la idea de que la crónica es una forma de
periodismo tan válida como la literatura". Exclama: ¡Confunden la técnica
narrativa de la crónica con la técnica de la ficción!.
Aquí está la polémica de siempre. Un texto periodístico
se diferencia de cualquier otro por su veracidad, aspecto que de la mejor forma
que se consigue es a través de los detalles, de las pequeñas cosas. Esto no nos
debería llevar a discusiones. Aspecto distinto es la técnica narrativa a
utilizar, pues cualquier texto, periodístico o no, puede hacer uso de
un buen estilo de la escritura. ¿Qué supone esto más que un buen conocimiento
del lenguaje? ¿Acaso debe ser un texto simple y frío para ser periodístico?
Personalmente creo que no. La crónica es el texto que mejor incluye estas
características: veracidad, detalle y mayor libertad estilística. Por ello
debería ser uno de los puntos más fuertes del Periodismo.
Posiblemente, la crónica no ha sido muy defendida porque
muchos consideran que dentro de ella también tiene cabida la opinión. Este
aspecto sí que se debería discutir, pues los lectores tienen el derecho a
saber que tipo de información están leyendo. Atribuir opinión a la crónica
puede que la despoje de mucha fuerza y tengamos un registro de géneros de
opinión mucho más amplio que el de pura información.
+12.25.57.png)
+12.26.14.png)