jueves, 30 de mayo de 2013
lunes, 20 de mayo de 2013
La creación de lectores
El periodista Luis
García Montero publicó el domingo 18 de mayo en InfoLibre un artículo de
opinión titulado “Crear un lector, crear un público”. En él refleja una idea
bastante interesante acerca de la necesaria creación de lectores y de un
público a la hora de escribir, tanto en literatura como en periodismo. Cree que este ha de ser una de las principales tareas a emprender por los medios que están naciendo, pues esa es única forma de crear diálogo y en consecuencia un pensamiento democrático.
"El ejercicio intelectual necesita crear lectores, pero también crear un público, un espacio colectivo en el que sea posible la actividad de la conciencia individual y su confrontación con la realidad. Las opiniones nacen con la voluntad de convertirse en un encuentro, en un diálogo, en cita entre seres libres, y para eso resulta imprescindible establecer un lugar y una hora. Ese es el sentido de la creación de un público."
"La crisis actual del periodismo es uno de los síntomas más importantes de los peligros que sufre el pensamiento democrático. La defensa de la información en libertad es, por tanto, una apuesta de emergencia, un riesgo a asumir de manera personal y colectiva. Los nuevos medios que están surgiendo dentro de este horizonte deben comprender que –en cierto modo- nacen en el destierro. Por eso su tarea principal es la creación de lectores, la creación de un público, de una nueva naturaleza informativa."
miércoles, 15 de mayo de 2013
InfoLibre en la UCM
El ex redactor jefe de Le Monde y actual presidente de Mediapart, Edwy
Plenel, presentó su libro "Combate para una prensa libre" en la
Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid.
Al acto también asistieron sus socios españoles Jesús Maraña y Javier
Valenzuela, directores de Infolibre y Tintalibre.
Plenel defendió que el mérito de los reportajes de estos medios es que desvelan una realidad que el poder oculta. Considera que la esencia del periodismo es la información
sobre la verdad de los hechos y por ello debe alejarse de la opinión y el entretenimiento.
"Hoy tendemos a pensar que se puede decir todo lo que uno piensa, pero
lo que hay que hacer es generar debate. Si solo nos quedamos en mi punto de
vista frente a tu punto de vista, mi opinión contra tu opinión, eso no da lugar
a una sociedad de la conversación democrática, sino a una guerra de todos
contra todos", dijo Plenel.
Jesús Maraña ha asegurado que Infolibre ha nacido bajo la inspiración de
Mediapart, como modelo de referencia realmente independiente. Por su parte,
Javier Valenzuela considera que "el periodismo no solo no está en crisis,
sino que tiene por delante, gracias a Internet, unas posibilidades
estupendas".
(Video de: Javier Mayoral)
martes, 7 de mayo de 2013
El uso del lenguaje
Hoy me gustaría hablar acerca del uso del lenguaje en los diferentes medios de comunicación. El castellano es un idioma muy rico en su vocabulario, cantidad de palabras componen el diccionario, pero no todas conocidas y usadas de forma habitual. El periodista tiene que ajustarse a los usos y conocimientos de sus lectores, no puede utilizar un lenguaje demasiado literario y pomposo, pero tampoco debe usar uno callejero, pues ha de mostrar un buen dominio de la lengua. Se trata pues de escoger un término medio, de tipo coloquial pero a la vez culto.
Alex Grijelmo dice en su libro 'El estilo del periodista': "Las palabras nos pertenecen pero no tenemos derecho a apropiarnos e ellas para vaciarlas, agrandarlas, tergiversarlas, manipularlas o darles un sentido distinto del que siempre las acompañó". El vocabulario del periodista ha de ser preciso y rico, riguroso en los matices. Uno de los mayores problemas que se presentan a los actuales periodistas es la incorporación de nuevas palabras, los llamados neologismos, en su mayoría incorporados por los propios medios. Algunos de estos neologismos traídos desde el exterior llegan a ser destructivos para nuestro propio idioma, por lo que los medios informativos deberían establecer pautas para que eso no ocurriera.
También parece que el lenguaje tiene sus modas, como si nos cansáramos de una rutina lingüística y decidiéramos pasar a otros usos. Curioso me parece por ejemplo la abundante utilización actual del término "escrache" para referirse a las manifestaciones ante los domicilios de políticos. Los medios decidieron apoderarse de esta palabra desconocida hasta el momento y empezaron a usarla de una forma desmesurada. Proviene de Argentina, la RAE no la recoge aún como tal, pero ya es para todos conocida y usada, a pesar de que se podría haber seguido utilizando el término "manifestación".
miércoles, 1 de mayo de 2013
Reporteros y reportajes
Ya he terminado el libro "El periodista universal" de David Randall, del cual os hable hace varias semanas. Ya entonces, sin haberlo terminado, recomendé su lectura a todos aquellos que querían dedicarse a esta complicada profesión. Hoy me reitero en mis palabras. El libro habla sobre tácticas periodísticas y actitudes que en teoría parecen lógicas y de sentido común, pero que en la práctica suelen ser las menos seguidas, lo cual nos hace estar ante un escenario donde el periodismo y los periodistas están en entredicho. A este post he querido traer aquellos puntos del libro que me han parecido vitales si de verdad queremos ejercer dignamente la profesión. A modo de resumen.
Un buen reportero ha de tener un fino instinto informativo, pasión por la precisión, empeño real en descubrir, disponer de recursos, dejar atrás los prejuicios, nunca basarse en conjeturas, tener empatía con los demás. Además han de ser personas con determinación, descaro, entusiasmo, curiosidad y un espíritu de rebelión contra la injusticia.
Al enfrebtarse una historia se han de explorar todos los caminos posibles, dar vueltas por ahí, mantener los ojos bien abiertos, ganarse la confianza de las fuentes y saber hasta que punto pueden llegar a ser buenas o no. Sólo así uno podrá labrarse su propia suerte. Hay que salir de detrás de las mesas de los despachos y tomar una actitud activa, pues las buenas historias no llegan, se encuentran.
Estas me parecen unas consideraciones esenciales para poder ejercer con rigor. Pero no debemos esperar a estar en un gran medio de comunicación para llevarlas a cabo, sino que deben irse asumiendo de un modo natural desde que estamos en los primeros estados de formación.
miércoles, 24 de abril de 2013
El tiempo de la crónica
Hoy me gustaría trasladar un artículo del pasado 22 de abril publicado en
el diario El País sobre Alberto Salcedo, recientemente galardonado con
el Premio Ortega y Gasset de Periodismo. Este colombiano cuenta como fue su
trayectoria hasta que se convirtió en periodista y confiesa que su gran
referente fue Gabriel García Marquez. Para Salcedo "la crónica ha estado
estigmatizada como si la ficción fuera mejor" y considera que García
Márquez “ha ayudado a vender la idea de que la crónica es una forma de
periodismo tan válida como la literatura". Exclama: ¡Confunden la técnica
narrativa de la crónica con la técnica de la ficción!.
Aquí está la polémica de siempre. Un texto periodístico
se diferencia de cualquier otro por su veracidad, aspecto que de la mejor forma
que se consigue es a través de los detalles, de las pequeñas cosas. Esto no nos
debería llevar a discusiones. Aspecto distinto es la técnica narrativa a
utilizar, pues cualquier texto, periodístico o no, puede hacer uso de
un buen estilo de la escritura. ¿Qué supone esto más que un buen conocimiento
del lenguaje? ¿Acaso debe ser un texto simple y frío para ser periodístico?
Personalmente creo que no. La crónica es el texto que mejor incluye estas
características: veracidad, detalle y mayor libertad estilística. Por ello
debería ser uno de los puntos más fuertes del Periodismo.
Posiblemente, la crónica no ha sido muy defendida porque
muchos consideran que dentro de ella también tiene cabida la opinión. Este
aspecto sí que se debería discutir, pues los lectores tienen el derecho a
saber que tipo de información están leyendo. Atribuir opinión a la crónica
puede que la despoje de mucha fuerza y tengamos un registro de géneros de
opinión mucho más amplio que el de pura información.
miércoles, 17 de abril de 2013
El tratamiento informativo de los atentados
Los atentados, o en general los actos que implican muertos, deberían ser los acontecimientos que más pongan en alerta a los medios de comunicación a la hora de informar sobre ellos. La precisión debería ser lo más cuidado en este tipo de acontecimientos, pero ya hemos visto multitud de casos en donde la rapidez, la gran batalla de nuestro tiempo, ha condicionado a la precisión. Es ya conocido el hecho de que cada vez que ocurre alguno de estos actos, los medios se aventuran a dar cifras exactas sobre el número de fallecidos, reduciendo posteriormente esta cifra, aumentándola después y volviendo a reducirla luego. Esto nos podría llevar a pensar que lo que ocurre es que varias personas han fallecido, posteriormente han resucitado, para luego morirse de nuevo, pero no, lo que ha ocurrido es que el medio no ha contrastado de forma rigurosa la cifra que le ha llegado posiblemente desde otros medios. Ésto ha vuelto a suceder con el reciente suceso de la maratón de Boston, donde aún no se con exactitud si han fallecido dos o tres personas. Informativos Telecinco, por poner un ejemplo de tantos, anunciaba lo ocurrido la noche del lunes en un primer flash informativo hablando de tres fallecidos, en el final de su emisión retomaba la noticia hablando entonces de dos, sin dar mayor explicación de lo que había ocurrido con el tercero. La rapidez ha vuelto a ganar a la precisión.
Otro asunto que deriva del mismo acontecimiento sucedido en Boston es el tratamiento que han dado diversos medios sobre la composición de los artefactos. Prácticamente todos han informado de que materiales estaban construidos. "Una olla a presión de seis litros llena de metralla en forma de clavos y perdigones", contaba El Mundo. Pero dicho periódico ha ido más allá y muestra en su versión digital un gráfico sobre como elaborar este tipo de artefactos, estas son las imágenes que se muestran:
¿Es esta una información esencial y de vital importancia para el análisis del acontecimiento o es algo totalmente accesorio e irresponsable que puede conllevar a prácticas no deseadas? Si antes hablábamos de ser precisos en este tipo de acontecimientos, ahora hablaríamos de ser prudentes y responsables socialmente.
jueves, 11 de abril de 2013
Periodismo de Investigación
Actualmente me encuentro leyendo "El periodista universal" de David Randall, el cual recomiendo a todo aquel que quiera dedicarse a esta profesión. Me he detenido en un capítulo dedicado a la investigación, el cual he leído varias veces, pues ha sido de las cosas más útiles que he encontrado acerca de este tema. Por ello he decidido plasmar aquí los puntos más interesantes.
Hoy vemos como a prácticamente todo se le llama periodismo de investigación, por ello creo necesario reparar en a que llamamos como tal. Para David Randall, una investigación periodística tiene que ser sobre todo original y basarse en el descubrimiento de actos negligentes o que tratan de ocultarnos. Cuando detectemos que hemos encontrado algo de este tipo, pongamos en ello toda nuestra persistencia, lleguemos hasta el final, no nos conformemos con tan solo una parte de la información, consigamos todos los documentos que lo prueben y hagamos las entrevistas que sean necesarias una y otra vez. Si vemos que no avanzamos acudamos a nuestro director a ver si puede echarnos una mano y como último recurso actuemos en clandestinidad, pero con demasiada cautela y si ya no nos queda otra opción, pues podemos vernos implicados en el asunto que estamos denunciando. Unicamente así estaremos ejerciendo de verdad un periodismo de investigación, en el cual siempre hay mucho en juego.
Jamás podremos comenzar una investigación sin disponer de un cuaderno, de una grabadora, una agenda de contactos - con varias copias - y unos conocimientos en taquigrafía. Añado yo a estas consideraciones de Randall las nuevas tecnologías que hoy ya son imprescindibles para el llamado periodista multimedia o "todoterreno". Además, tendremos que conocer como es nuestra legislación acerca del acceso a los documentos públicos y saber cuales son las fuentes estándar para el tipo de información que tratamos.
En cuanto al uso de las fuentes en investigaciones se ha de ir un poco más allá de lo habitual. Hemos de acudir a fuentes que son poco obvias como podrían ser las universidades, institutos de investigación, revistas especializadas o alternativas, libros, organismos internacionales, blogs o anuncios por palabras. No debemos descartar nada, eso sí, desconfiar siempre de todas ellas igual que lo debemos hacer de las personas.
Ante todo lo expuesto, consideraréis al igual que yo que el tiempo es imprescindible para llevar a cabo una investigación real, algo no muy abundante en los medios de comunicación. Aquí puede estar el porque de llamar a todo periodismo de investigación actualmente, porque o se llama así a un simple descubrimiento o estaríamos ante el fin de un tipo de periodismo.
miércoles, 3 de abril de 2013
La función del periodista
El periodismo se encuentra en un camino un tanto peligroso. Difícilmente distinguimos cuando nos estamos enfrentando a una noticia de contiendo informativo puro o con algo de opinión. Esto no sería peligroso si al menos se advirtiera a los lectores sobre lo que están leyendo. Es cierto que el periodista, como ser humano que es, tiene siempre un punto de vista personal, lo cual le condiciona a la hora de enfrentarse a unos hechos. Acepto por lo tanto la objetividad como una utopía por nuestra propia naturaleza, pero esto no quiere decir que hemos de renunciar a ella y hacer y decir lo que nos venga en gana. Trabajar persiguiendo la utopía nos asegurará siempre un trabajo mejor realizado y una conciencia mucho más limpia.
En las clases de Periodismo nos enseñan que hay una serie de géneros, en ellos encontramos la noticia, la crónica, el reportaje, la entrevista, la columna, el editorial... Se clasifican por la presencia del periodista en ellos, por si lo que contiene se trata de una simple narración de hechos o también incluyen valoraciones personales. A lo largo de la carrera nos los explican una y otra vez, pero los límites nunca terminan de verse claros y la conclusión a la que se llega es que el periodista es quien al final los marca. Esto ha llevado a que ya difícilmente se hable de uno u otro género, denominando todo híbrido, para que así cada uno pueda hacer lo que quiera.
Esto es lo que precisamente causa una falta de credibilidad en los ciudadanos, porque si los periodistas no logramos ponernos de acuerdo como pretendemos que desde fueran valoren que ejercemos un trabajo honesto. El lector considera que el periodista engaña porque ya se ha demostrado en más de una ocasión, no porque haya decidido creerlo sin más, por lo tanto se trata más de ocuparse y no tanto de preocuparse acerca de como nos ven. Simplemente mirando el panorama de géneros periodísticos existentes vemos como son mucho más abundantes aquellos donde se permite la opinión. La noticia es el único que se presenta como estrictamente puro, aunque los hechos también han revelado que ni este se salva de las valoraciones.
Se ha tomado al lector como un inútil que no sabe reflexionar, que no puede sacar por si solo sus propias conclusiones acerca de los hechos. Nuestra profesión es de servicio público, pero para ejercerla hay que valorar ante todo a las personas, tenerlas en consideración y constantemente presentes al enfrentarnos a un artículo. Por supuesto que podemos opinar, pero no es esa, desde mi punto de vista, nuestra principal función.
martes, 12 de marzo de 2013
Objetivos
El periodismo pasa por uno de sus peores momentos. Cierto es que pocas son las veces en que ésta ha sido una profesión querida. Podríamos incluso hablar ya de un problema estructural del sector. La crisis económica ha agravado la situación con la caída de ventas y anunciantes. Pero el periodismo viene soportando una crisis interna anterior a esta difícil situación económica. Una pérdida de confianza, credibilidad y calidad apoyada por el surgimiento de Internet, ha hecho que la profesión periodística sea la segunda peor valorada por los españoles, como así ha indicado el barómetro del CIS del mes de febrero.
Los grandes medios de comunicación y los periodistas son los señalados como los culpables de esa pérdida de confianza, credibilidad y calidad por la manera en que han realizado su trabajo. Este blog comienza su andadura con la intención de analizar diferentes aspectos del periodismo y su desarrollo. Desde la escritura y estructura de artículos, hasta las difíciles situaciones con las que en muchos casos se encuentran los periodistas, siempre desde una perspectiva personal y modesta.
Finalizo con una reflexión de Ryszard Kapuscinski que puede encontrarse en el libro "Los cínicos no sirven para este oficio". Dice: "Nuestra profesión es una lucha constante entre nuestro propio sueño, nuestra voluntad de ser completamente independientes y las situaciones reales en que nos encontramos, que nos obligan a ser, en cambio, dependientes de los intereses, puntos de vista y expectativas de nuestros editores". Sobre esta lucha trataremos.
Los grandes medios de comunicación y los periodistas son los señalados como los culpables de esa pérdida de confianza, credibilidad y calidad por la manera en que han realizado su trabajo. Este blog comienza su andadura con la intención de analizar diferentes aspectos del periodismo y su desarrollo. Desde la escritura y estructura de artículos, hasta las difíciles situaciones con las que en muchos casos se encuentran los periodistas, siempre desde una perspectiva personal y modesta.
Finalizo con una reflexión de Ryszard Kapuscinski que puede encontrarse en el libro "Los cínicos no sirven para este oficio". Dice: "Nuestra profesión es una lucha constante entre nuestro propio sueño, nuestra voluntad de ser completamente independientes y las situaciones reales en que nos encontramos, que nos obligan a ser, en cambio, dependientes de los intereses, puntos de vista y expectativas de nuestros editores". Sobre esta lucha trataremos.
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